¿Qué tienen en común los delfines y los emprendedores?

Ya hemos hablado del tema de las vacaciones en otro artículo. No sobre los destinos paradisíacos que no te puedes perder, sino de cómo dar un salto a tu empresa sin quitar los pies de la arena.

Hoy queremos seguir con las vistas al mar para hablarte de los delfines. Así es, este mamífero dócil, al que tanto admiramos por su alta inteligencia, comparte una característica en su tiempo de descanso que es común a cualquier emprendedor: dormir poco para evitar ser comido por un tiburón.

Los delfines son capaces de alternar los dos hemisferios de su cerebro para dormir. Tienen la capacidad de mantener su estado de alerta durante 15 días consecutivos sin mostrar señales de fatiga. El sueño de un emprendedor no depende solo de un hemisferio (por lo menos que se sepa), pero, sin duda, duerme pocas horas y no deja de pensar en su competencia ni un solo minuto.

Con todo esto, ¿cuáles son los trucos que podemos incorporar en nuestra rutina para convertirnos en auténticos “delfines del descanso”?

Siestas cortas, pero efectivas.

Biológicamente, dormir no es una elección sino una necesidad. El hecho de no dormir puede culminar en una serie de eventos relacionados con la infelicidad, como la pérdida progresiva de salud, siendo, al final, fatal para ti y tu negocio. Claro que esto no es para nada lo que se quiere al tener planes de negocio ambiciosos.

Hay, sin embargo, formas de satisfacer esta necesidad. Las llamadas “siestas cortas” (power-naps, en inglés) son conocidas por hacer que sus practicantes caigan en sueño profundo o REM. En apenas unos minutos, nuestro cuerpo logra un descanso reparador. Se cree que cerca de 20 minutos de esta práctica equivale a 1 hora de sueño común.

Descubre tus horas naturales.

Conocer los horarios naturales de tu cuerpo es crucial para hacer que tu descanso sea lo más productivo posible. Si eres un búho o un madrugador, deberás ajustar tu tiempo de sueño de acuerdo a esto. De este modo, conseguirás descansar de una forma más eficiente. Aunque algunos estudios demuestren que es posible ajustar nuestras horas naturales, este proceso puede tardar bastante tiempo hasta ser incorporado con éxito en nuestra rutina.

Si ya sabes que a las nueve de la mañana todavía no estás en tu fase de máximo rendimiento, sino que trabajas de forma más eficiente a las nueve de la noche ¿por qué llevarlo al contrario?

No te engañes a ti mismo.

Por muy tentadores que sean, intenta evitar, al máximo, cualquier tipo de estimulante. La cafeína y otros tipos de productos tienen un precio conocida como la ley de los rendimientos decrecientes. En otras palabras, cuanto más utilices estimulantes de este tipo, más crecerá tu dependencia por consumirlos. Otro pormenor a tener en cuenta es que estas sustancias no quitan la necesidad de dormir, solo la posponen.

En conclusión, quizás más importante que mantenerse despierto es adquirir una mejor perspectiva acerca de la vida en general. Al fin y al cabo, no debemos perder de vista el hecho de que un negocio es un medio para lograr un fin, no el fin en sí mismo. Si pasásemos nuestra vida trabajando, no tendríamos tiempo para apreciar los frutos de nuestro trabajo. Y, seamos realistas, si los delfines consiguiesen construir lugares de refugio para esconderse de los tiburones, seguro que apreciarían una noche de sueño como nosotros.