Cómo superar los cambios en tu empresa

En los negocios, todo está en constante cambio. Por ello, saber actuar rápido, y a veces por impulsos, es fundamental para poder superar los obstáculos diarios. Sin embargo, hay que reconocer, en primer lugar, que nunca vamos a ser perfectos y que equivocarse forma parte del simple hecho de tomar una medida. En este sentido, lo cierto es que la única forma de garantizar que no hacemos nada mal es no haciendo absolutamente nada.

Por ello, si asumimos que vamos a hacer de todo para que nuestro negocio crezca, es necesario, desde el primer momento, comprender el cambio y saber aceptar los “errores” responsables. A partir de este punto, todo el “peso” que recae sobre nuestras decisiones se transforma en energía que nos acerca más al objetivo final: garantizar el éxito de mi negocio.

Por regla general, los cambios impuestos desde fuera asustan y perturban ya que rompen la rutina del negocio. Pero la verdad es que, con la actitud y comportamiento correctos, podemos encontrar grandes oportunidades en esos cambios.

Fórmula del éxito:  “Prueba, aprende y mejora”. (repite)

El cambio es un organismo vivo y la consecuencia de su paso es, en la mayoría de las veces, imprevisible. La mejor forma de gestionar las situaciones de cambio es estar siempre activo y tener un enorme poder de adaptación.

Recuerda siempre que: “No es el más fuerte el que sobrevive, ni el más inteligente, sino que el que mejor se adapta a los cambios” – Charles Darwin.

Las cuatro P que no puedes olvidar en las situaciones de cambio:

  • Propósito  del negocio  – Se trata de la verdadera razón de la existencia de nuestro negocio. ¿Qué valor le proporciono a la vida de las personas con lo que hago? ¿Cuál es mi misión? ¿Creo en ella?Hay que saber dónde reside el verdadero valor del negocio, a qué debemos dar más atención y qué debemos dejar de lado. Tal y como ocurre con los negocios, las personas con un propósito concreto están más motivadas y consiguen mantenerse más positivas en relación al futuro. De esta forma, es más fácil ver los cambios que surgen, no como “obstáculos” en sí, sino como nuevas oportunidades para hacer las cosas bien, pero de forma diferente.
  • Personas con las que trabajamos – Para que el éxito de cualquier negocio sea posible es siempre necesario tener personas con fuerza de voluntad y centradas, capaces de sacar el mejor partido de cada situación que pueda presentarse, y sin un gran temor a “equivocarse”. No solo está relacionado con lo que las personas tienen para ofrecer, sino, sobre todo, con la disponibilidad y voluntad que las mismas tienen para arriesgar, probar y, posiblemente, fallar.Además de esto, la red de contactos que tenemos a nuestro alrededor, tanto dentro como fuera de la empresa, tiene un valor fundamental para compartir su experiencia y conocimientos y para compartir su opinión en cuanto al cambio en sí.
  • Productos que vendemos / vamos a crear – Los productos tienen que tener sentido, siempre. Estar de acuerdo con la evolución del ambiente en que se encuadran es el primer paso. El producto que creamos hoy puede estar superado dentro de cinco meses, sobre todo porque el área del negocio puede haber evolucionado de forma que los beneficios que nuestro producto satisfacía ya no sean suficientes para que el consumidor nos elija a nosotros en lugar de la competencia.En este sentido, es importante que estemos atentos a lo que se va a hacer, invertir en I+D prestar atención a los cambios y nuevas formas de afrontarlos e integrarlos de forma inteligente en nuestro producto.
  • Procesos que permitan actuar rápidamente – Para que la respuesta al cambio pueda ser rápida, es necesario tener procesos que nos permitan actuar rápidamente. Estos tienen que estar adaptados a las personas que los van a ejecutar y al ambiente sobre el que van a actuar.Es por eso que el plan de actuación no puede ser estático y debe servir más como una “guía” de lo que pretendemos alcanzar a largo plazo y no como una “lista de deberes” que debe ser seguida a rajatabla.

    Tener un lugar seguro al que acceder siempre que necesites mantener toda la información de su negocio organizada es, sin duda, la forma más fácil y rápida de garantizar que tu negocio está preparado para actuar ante cualquier eventualidad.

Acepta el cambio. Lleva tu negocio a la nube.